DOSSIER DE ACTUALIDAD

LA PROTECCIÓN DE LA MADERA FRENTE
ATAQUES XILÓFAGOS

INTRODUCCION


La madera es un material de origen orgánico compuesto fundamentalmente por celulosa y lignina, compuestos que por su propia naturaleza constituye la base de alimentación de organismos vivos conocidos como xilófagos, depredadores de la madera como hongos, insectos, moluscos, crustáceos y aves.

Es por ello que la protección de la madera se debe considerar como algo necesario y natural, sin olvidar que casi todos los materiales necesitan una protección ya que además de los organismo patógenos, puede ser atacada por otros elementos como el fuego, al tratarse de un material combustible por la presencia de carbono en la celulosa y también por compuestos químicos, especialmente cuando hablamos de la madera como elemento constructivo.

El principal objetivo de la protección, es el de mejorar las prestaciones de la madera para incrementar su vida de servicio, para ello es importante que permanezca seca, para después aplicar productos preservantes que permiten utilizarla en una gran variedad de condiciones de servicio.

Para establecer un argumentario completo sobre la protección de la madera, es necesario desarrollar estos tres puntos básicos:

  • Agentes degradadores
  • Durabilidad natural e impregnabilidad de la madera
  • Protección contra organismos xilófagos


AGENTES DEGRADADORES

AGENTES ATMOSFÉRICOS O METEOROLÓGICOS

Los principales agentes atmosféricos son el sol y la lluvia, que actúan sobre la superficie de la madera expuesta al exterior, actuando en tiempos diferentes.

La radiación solar lo hace principalmente a través de los rayos ultravioleta e infrarrojos. Los primeros actúan en la superficie de la madera provocando la degradación de la lignina, perdiendo la cohesión entre las fibras y la decoloración grisácea de la madera.

Los rayos infrarrojos provocan un calentamiento de la zona donde incide, provocando la aparición de fendas en la superficie y la subida de resinas. Su acción es muy perjudicial ya que con el tiempo la madera pierde la flexividady el revestimiento se acaba por romper.

La acción de la lluvia sobre la madera produce un efecto parecido pero inverso al de los rayos infrarrojos, el exceso de humedad favorece la aparición de hongos e insectos patógenos que con el tiempo favorecerán la perdida de resistencia mecánica de la madera.

AGENTES XILÓFAGOS

Los principales agentes bióticos destructores de la madera pertenecen tanto al reino vegetal (hongos xilófagos) como al reino animal (insectos xilófagos y xilófagos marinos). La acción

de los hongos se origina principalmente en la madera en contacto con el suelo, o cuando se humedece siempre debido a errores constructivos.

La acción de los insectos xilófagos se puede producir en una gran variedad de situaciones y de contenidos de humedad de la madera. Según su ciclo de vida y la forma de su ataque debemos distinguir los insectos de ciclo larvario, de los insectos sociales y xilófagos marinos. Estos últimos, aquellos que actúan sobre maderas expuestas en agua de mar.

HONGOS XILÓFAGOS

Los hongos que se relacionan con la madera, son los mohos, los hongos cromógenos y los hongos de pudrición. Su ciclo biológico queda definido por las esporas, las hifas, el micelio y los cuerpos de fructificación. Las esporas de los hongos se encuentran en todas partes y en gran cantidad, son arrastradas por el viento, el agua o los animales.

El ciclo se inicia cuando encuentran unas condiciones favorables para su germinación

(maderas con un contenido de humedad superior al 22%). De las esporas emergen las hifas que se introducen en la madera alimentándose de las sustancias de reserva del interior de las células segregando enzimas que producen la descomposición de la pared celular estableciendo la función degradadora en la madera.

Los factores que tienen mayor influencia en el desarrollo de los hongos son la humedad, la temperatura y la presencia de aire (oxígeno). La humedad es de vital importancia para la fisiología de los hongos. Su óptimo se sitúa entre el 35 y el 50%, el límite inferior entre el 20% - 22% y el superior alrededor del 75%.

Los mohos se alimentan de las materias almacenadas en el interior de las células de la madera (lumen). Son incapaces de alimentarse de los principales componentes de la pared celular de las células (celulosa o lignina), por lo que no producen pérdidas significativas en la resistencia de la madera. Se detectan cuando se forman esporas en la superficie de la madera (color oscuro) o cuando el cuerpo de fructificación forma sobre la superficie una especie de pelusilla (proliferaciones algodonosas) transparente, o con tonalidades que van desde el color blanco al negro.

Los hongos cromógenos al igual que los mohos sólo se alimentan del contenido celular de las células de la madera, no producen degradaciones en su pared celular y apenas afectan a las propiedades físico - mecánicas de la madera. Se caracterizan por las decoloraciones que producen en la madera, como el azulado, la coloración verde, el corazón rojo del haya y la madera pasmada del haya.

Los hongos de pudrición producen una degradación más importante ya que alteran las paredes de las células de la madera. La pudrición no es fácil de reconocer en sus etapas iniciales ya que las hifas permanecen ocultas en su interior. Según va desarrollándose la pudrición se va acentuando el cambio de color, rojizas - pardas o a veces claras, y la madera empieza a peder peso y aumentar su contenido de humedad. En la fase final del proceso se llega a la disgregación total de la estructura de la madera con una pérdida importante de sus características físico - mecánicas.

La clasificación de las pudriciones es difícil de realizar ya que no existen parámetros fijos en los que nos podamos apoyar, la más aceptada es la que conjuga el color de la madera atacada junto el aspecto que presenta, aunque sigue siendo imperfecta. Los tipos o clases de pudrición serían las pudriciones pardas (su ataque se centra en la celulosa), las pudriciones blancas (su ataque se centra en la lignina) y las pudriciones blandas (su ataque se produce cuando existen altas condiciones de humedad, tanto en el ambiente como en la madera).

INSECTOS XILÓFAGOS

Se pueden clasificar por su ciclo biológico en insectos de ciclo larvario y en insectos sociales, entre los primeros tendríamos por ejemplo a las carcomas (anóbidos, lictidos y Cerambícidos) y entre los segundos a las termitas. El ciclo biológico de cada uno de ellos es diferente.

INSECTOS XILÓFAGOS DE CICLO LARVARIO

El ciclo de vida de los insectos xilófagos larvarios se caracteriza por su cambio de forma, que se denomina "metamorfosis", pasando por cuatro estados sucesivos de desarrollo: huevo, larva, pupa e imago (adulto). El tiempo de cumplimiento de todos los estados es diferente para cada especie. Los estados de huevo, pupa e imago son por lo general de corta duración y varían desde varios días, hasta semanas. El tiempo más largo del ciclo de vida corresponde al estado larvario, etapa durante la cuál lleva a cabo la degradación de la madera para satisfacer sus necesidades alimenticias.

Su desarrollo está influido por diferentes condiciones, entre las que se destacan, la especie de madera, contenido de humedad de la madera, temperatura ambiental y la presencia de hongos de pudrición (algunos de ellos van siempre asociados a los hongos).

El tamaño y la forma de las galerías y de los orificios de salida junto con el tipo de serrín, la especie de madera y su contenido de humedad son las principales características que sirven para identificarlos. Los principales insectos xilófagos de ciclo larvario que actúan en España son:

- Cerambicídos (Hylotrupes bajulus L.)

- Líctidos (Lyctus brunneus Steph y Lyctus linearis Goeze)

- Anóbidos (Anobium punctatum De Geer)

- Anóbidos (Xestovium rufovillosum De Geer)

- Curculiónidos

INSECTOS XILÓFAGOS SOCIALES

El insecto xilófago social mas activo es la termita, son insectos del orden Isóptera, viven en colonias, se organizan por castas y se alimentan de madera, su rol en ambientes naturales es de gran importancia ya que participan en el ciclo de nutrientes degradando los componentes celulósicos e incorporándolos al suelo, sin embargo, en ambientes urbanos constituyen plagas al ingresar a las viviendas y dañar las estructuras de madera, lo que genera perdidas económicas considerables

El desarrollo de la colonia es inicialmente un proceso muy lento, con el aumento de individuos, lógicamente la actividad de esta se incrementa. Al igual que las hormigas y las abejas, cada individuo de la colonia posee una función específica. Las obreras son las encargadas de proporcionar el alimento a la colonia, convirtiéndoles en los elementos mas activos de esta.

Las obreras descomponen la celulosa de la madera, que transforman la celulosa en azucares asimilables, alimentando al resto de la colonia mediante la trofalaxis (intercambio de alimentos entre sí, boca-boca, ano-boca). Pueden alimentarse también de papel y de tejidos, y en su camino para llegar a las fuentes alimenticias pueden provocar daños a otros materiales que obstruyan su camino. A veces construyen canales o tubos, fabricados con saliva, excrementos o partículas de tierra o de madera que les permite salvar cualquier tipo de obstáculos; estos tubos pueden estar adosados a muros de mampostería o estar colgados del techo. El trabajo de las termitas facilita las pudriciones en la madera al incrementarse el contenido de humedad. Por ello el daño de termitas está usualmente asociado a la pudrición de la madera. La mayoría de las especies de termita consumen madera aproximadamente una tasa de 2 a 3% del peso de su cuerpo cada día. Los factores que afectan el consumo incluyen las condiciones ambientales, tamaño de la termita y tamaño de la colonia. Bajo condiciones ideales estas colonias consumirían alrededor de 5 gramos y 31 gr. de madera cada día, respectivamente.

A excepción de los individuos sexuales, las termitas (obreros y soldados) son lucífugas, rehuyen de la luz. Su cuerpo no está pigmentado y la insolación directa puede matarlos. Su orientación por olfato está muy desarrollada. Los individuos se comunican mediante feromonas que muestran el camino hacia las fuentes de alimentación a las otras obreras.

La vida de la colonia de termitas se debe a la posibilidad de regeneración de todas sus partes. sólo puede ser destruida por una catástrofe o desintegrarse por falta de alimentos.

En España se reconocen tres especies:

- Reticulitermes lucifugus Rossi (termitas subterráneas).

- Criptotermes brevis Walker en Canarias (termitas de madera).

- Kalotermes flavicollis Fabr.

La Reticulitermes lucifugus Rossi forma sus nidos en el subsuelo, fuera de los edificios atacados, al que acceden subterráneamente, donde pueden formar nidos secundarios.

Una vez en los interiores de los edificios pueden interrumpir su comunicación con el nido principal, sin perjuicio para el desarrollo de la colonia.

Para su desarrollo necesitan que la madera esté húmeda (superior al 22%) y un elevado porcentaje de humedad relativa del aire (del 95 al 100 %). En la madera abren galerías paralelas a la dirección de las fibras, dejando entre las galerías verdaderas tiras de madera sin degradar, con lo que adquiere el aspecto de "hojas de libro". El espesor de la capa superficial que dejan intacta es muy reducido, de 1 a 2 mm. No ataca a la madera o a los elementos de madera móviles como hojas de ventanas y puertas y en muy raras ocasiones atacan a los muebles.

La Criptotermes brevis Walker forma sus nidos en la madera seca. La colonia no suele ser numerosa, rara vez llegan a unos miles de individuos. La pareja real es atraída por la luz, que es el principal motivo de su introducción en las casas. La pareja penetra en la estructura de la madera para formar su nido, perforando directamente la madera o entrando por las fisuras o fendas que presente. Sus necesidades de humedad corresponden a un contenido de humedad de la madera del 15 %, que es el límite máximo para su ataque. Las perforaciones de entrada están siempre protegidas por una secreción que forma una película fina, quedando el orificio casi invisible. Es bastante difícil localizar sus nidos. La madera atacada presenta en su interior cavidades o cámaras unidas entre sí por túneles de sección circular con un diámetro que permite el paso del cuerpo de las termitas. El aspecto de la destrucción de la madera es muy parecido al daño causado por el Reticulitermes lucifugus, pero actúan con más rapidez.

XILÓFAGOS MARINOS

Los xilófagos marinos están integrados por dos grandes grupos, los moluscos y los crustáceos.

Dentro de los moluscos xilófagos sólo presenta cierta importancia en España la familia de los Teredinidos y principalmente el género Teredo. Son hermafroditas y su reproducción se puede realizar de dos formas. En la primera, que es la del Teredo navalis, la fertilización de las larvas y su desarrollo se produce en el interior del molusco adulto.

Posteriormente expulsan las larvas al exterior junto con el agua procedente de las branquias. En la segunda forma de fertilización el individuo adulto expulsa conjuntamente los huevos y los espermas; la fecundación se produce en el agua del mar. Por medio de una sustancia viscosa, denominada "biso" segregada por una glándula de su pie, se fijan a la madera y posteriormente abren orificios de sección circular de 0,5 a 1 mm de diámetro.

El Teredo empieza a desarrollarse, aumenta de tamaño, vive en el interior de la madera durante toda su vida y nunca la abandona.

En cuanto a los crustáceos xilófagos su ciclo de vida comienza cuando el macho fecunda a la hembra en el interior de la madera. La hembra pone los huevos que tienen el mismo aspecto que el de los individuos adultos, pero con un tamaño menor. Se diferencian de los moluscos en que no se encuentran aprisionados en el interior de la madera, sino que pueden moverse libremente en su interior. La degradación que producen es visible exteriormente y es muy diferente a la causada por los moluscos. Actúan en masa (una madera con una gran infectacción puede tener de 300 a 400 individuos), abren galerías con longitudes inferiores a 1 cm y con diámetros de 2 mm, dejando la madera prácticamente cribada (tienen el aspecto de un panal). El ataque sobre la madera se concentra generalmente sobre la zona del nivel medio de las mareas y el de la baja mar, por lo cual los pilotes de las construcciones marinas tienden a tomar la forma característica de “reloj de

arena”. La velocidad del ataque es inferior a la producida por los Teredos.

DURABILIDAD NATURAL E IMPREGNABILIDAD

 

La durabilidad natural se define como la resistencia intrínseca de la madera frente degradaciones que pueden producir los agentes destructores de la madera. Dentro del tejido leñoso pueden diferenciarse dos zonas: el duramen, en el interior del tronco, y la albura, en el exterior. La formación del duramen se caracteriza por modificaciones anatómicas y químicas. Las modificaciones anatómicas, tanto en las frondosas como en las coníferas, se traducen en una obturación total o parcial de los tejidos encargados de transportar la savia. Las modificaciones químicas tienen lugar al impregnarse las células con otros productos naturales producidos por el árbol (resinas, aceites, taninos, gomas, sustancias solubles, hidratos de carbono polisacáridos, alcaloides, etc) que al oxidarse le suelen dar un característico color oscuro, que se suele apreciar con más claridad en algunas coníferas.

La duraminización protege a la madera contra los ataques de los hongos e insectos xilófagos, por el taponamiento e impregnación de los tejidos de la madera con sustancias de valor antiséptico. La madera de duramen no sólo es más oscura (en la mayoría de las especies), sino que también es más densa y resistente a los ataques de origen biológico; mientras que la madera de albura suele ser más clara, generalmente de color blanco amarillenta, más porosa y blanda. Desde el punto de vista de los tratamientos, la albura suele ser más fácil de tratar y de trabajar en la mayor parte de los procesos de elaboración y desintegración mecánica.

Esta información se recoge en documentos normativos europeos, cuyas dos normas principales son:

- La UNE EN 350-1 “Durabilidad de la madera y de los materiales derivados de la madera. Durabilidad natural de la madera maciza. Parte 1: Guía para los principios de ensayo y clasificación de la durabilidad natural de la madera”,

- La UNE EN 350-2 “Durabilidad de la madera y de los materiales derivados de la madera. Durabilidad natural de la madera maciza. Parte 2: Guía de la durabilidad natural y de la impregnabilidad de especies de madera seleccionadas por su importancia en Europa”.

La impregnabilidad de una especie evalúa la capacidad que presenta para que un líquido (por ejemplo un protector) pueda entrar en su interior. En todos los sistemas de tratamiento, con la excepción del de difusión que utiliza como vehículo el agua que contiene la madera, la cantidad de producto que entra en la pieza está muy relacionada con su estructura anatómica (la dimensión, la forma y el número de células por unidad de volumen; y la habilidad de las mismas para transportar líquidos). En general la madera de albura se impregna con más facilidad independientemente del comportamiento que tenga su madera de duramen; aunque existen casos puntuales en los que es muy difícil impregnar la madera de albura.

PROTECCIÓN DE LA MADERA CONTRA ORGANISMOS XILÓFAGOS

Una vez elegida la especie de madera y conocidas sus propiedades de durabilidad natural e

impregnabilidad, la protección preventiva de la madera engloba tanto a la protección química como a la correcta instalación del elemento de madera. Dependiendo del lugar de aplicación y de la especie de madera que elijamos, cada una de ellas tendrá más o menos peso. En algunos caso unas medidas de tipo constructivo adecuadas serán suficientes, en otros casos será necesario complementarlas con la incorporación de productos químicos.

La protección química se enfoca a introducir la cantidad de producto protector necesaria en función de las degradaciones o riesgos a que pueda estar sometida (clases de riesgo). Mientras que las medidas constructivas o los detalles constructivos tratan de aminorar o de eliminar las posibles degradaciones que pueden alterar a la madera, por lo general no son efectivas contra los insectos xilófagos, pero tienen una gran influencia beneficiosa contra los hongos xilófagos, las termitas y la acción de las inclemencias atmosféricas.

Los aspectos más importantes que integran la protección preventiva son los siguientes:

- Clases de riesgo.

- Revisión de las medidas constructivas.

- Productos protectores

- Métodos de tratamiento.

- Elección del tipo de protección.

- Duración del tratamiento

- Certificado de calidad de la madera tratada.

- Normalización

- Sellos de Calidad

-Legislación

CLASES DE RIESGO

Las clases de riesgo intentan valorar el riesgo de ataque del elemento de madera por los agentes xilófagos en función del lugar donde se va a instalar. Dependen principalmente del grado de humedad que puede alcanzar la madera durante su vida de servicio (inferior al 18%, ocasionalmente superior al 20%, frecuentemente superior al 20% y permanentemente superior al 20%). Las clasificaciones no son siempre perfectas y debido a la cantidad de utilizaciones que puede tener la madera, existirán situaciones que se solapen varias clases de riesgo.

Las clases de riesgo que se definen a continuación, están armonizadas con las clases de servicio definidas en el Eurocódigo 5 y se desdoblan para elementos de madera maciza y para los tableros derivados de la madera.

(Se adjunta tabla resumen de las clases de riesgo)

REVISIÓN DE LAS MEDIDAS CONSTRUCTIVAS

Estas medidas de tipo constructivo están enfocadas a evitar un aumento perjudicial del contenido de humedad de la madera y a evitar la acción directa del sol y de la lluvia. La primera consideración que se debe tener en cuenta cuando se utilice madera en la construcción es que su contenido de humedad sea el correspondiente al de su lugar de aplicación. Como regla general la madera debe permanecer con el contenido de humedad adecuado y estar ventilada. Además hay que tener siempre presente que si su contenido de humedad es superior al 20-22%, existe la posibilidad de un ataque por hongos de pudrición y/o de termitas.

Estas medidas hacen referencia a las eliminaciones de humedades procedentes de precipitaciones atmosféricas (cubiertas - aleros - carpintería exterior), de los materiales colindantes (piezas de madera próximas o en contacto con el suelo o muros), y de la formación de condensaciones aportes accidentales de humedad (fugas, filtraciones, goteras etc). El objetivo general es la eliminación de todas las fuentes de humedad no controladas, incluso aquellas que se encuentran alejadas de la madera afectada, ya que algunos agentes xilófagos pueden transportarla.

Las posibles medidas se enfocan a resolver adecuadamente las siguientes acciones:

- Precipitaciones atmosféricas:

- Revisión de cubiertas y aleros.

- Carpintería exterior de madera:

-Recubrimientos

-Suelos

- Ventanas

- Balcones

- Puertas

- Paso de humedad de los materiales colindantes:

- A través del suelo

- A través del muro (apoyo de vigas).

- Formación de condensaciones

-Aportes accidentales de humedad (fugas, filtraciones, goteras, etc.).

-Saneamiento y disposiciones constructivas en la lucha contra las termitas.

PRODUCTOS PROTECTORES

Los protectores de la madera están compuestos por materias activas, productos fijadores y solventes. Las materias o los principios activos tienen propiedades insecticidas o fungidas y se

fijan en la madera por medio de los productos fijadores, ambos productos se introducen en el

interior de la madera a través del solvente que actúa como vehículo.

Sus principales características son las siguientes:

  1. Registro del producto en el Ministerio de Sanidad que especifica sus aplicaciones y los posibles riesgos derivados de una incorrecta manipulación o la forma de manipularlos para evitar esos riesgos.
  2. Efectividad frente al agente degradador, que queda definida en las correspondientes normas de ensayo y de especificaciones, y ha de estar refrendada por el correspondiente informe de ensayo emitido por laboratorios evaluados. Se especifica la cantidad de producto necesaria y el método de tratamiento.
  3. Permanencia del producto.

(Los productos deben proteger la madera durante un cierto tiempo, hay que tener en cuenta que existen productos que comunican una protección temporal de la madera, como por ejemplo los que evitan el azulado de la madera y otros que comunican una protección de mayor duración como es el caso de los solventes orgánicos aplicados en procesos de impregnación en profundidad y las sales hidrosolubles aplicadas con tratamientos de vacío – presión).

Debido a la gran cantidad de variables que intervienen o definen un producto protector como pueden ser su composición, forma de presentación (líquida, polvo, pasta, cartuchos, gas, etc.),

campo de aplicación, efectividad, métodos de tratamientos, manipulación, compatibilidades con

otros productos, etc.; el fabricante debe aportar la máxima información sobre dicho producto

avalada con los correspondientes informes.

Los productos protectores se pueden clasificar en función de su composición química

(principios activos, solventes y productos fijadores) en los siguientes:

-Protectores hidrosolubles (sus principios activos son sales minerales, que se disuelven en una solución acuosa a una concentración determinada)

-Protectores en disolvente orgánico (sus principios activos son compuestos orgánicos de síntesis, a los que se añaden resinas, que van disueltos en disolventes orgánicos)

-Protectores hidrodispersables (sus principios activos son compuestos orgánicos de síntesis no solubles en agua a los que se añade un emulgente para producir una buena dispersión en agua)

-Protectores mixtos (sus principios activos son mezclas sales minerales con productos de síntesis que se disuelven en agua).

-Protectores orgánicos naturales (normalmente hacen referencia a las creosotas).

MÉTODO DE TRATAMIENTO

El método de tratamiento es el procedimiento por el que se aplica un protector a la madera. Su

objetivo es conseguir introducir la cantidad definida de producto en un volumen de madera determinado y que este alcance la penetración especificada.

Se pueden distinguir dos formas o procedimientos para tratar la madera. La primera se podría

denominar pasiva, ya que se basa en la capacidad natural de la madera para recibir o absorber

el protector, la cantidad de producto absorbida es irregular y no controlable; incluiría al pincelado, la pulverización y la inmersión breve. La segunda se podría denominar activa, ya que se basa en métodos artificiales (técnicas de vacío-presión), la cantidad de producto absorbida por la madera se puede controlar con mayor precisión e incluiría a todos los métodos que utilizan el autoclave y mecanismos de presión previa.

Relación de métodos de tratamiento – penetración

-Pincelado: se consigue una protección superficial contra la acción de agentes bióticos y contra la fotodegradación.

-Pulverización: se consigue una protección superficial contra la acción de agentes bióticos y contra la fotodegradación. La pulverización es más eficaz que el pincelado.

-Inmersión breve (período de tiempo entre algunos 10 segundos y 10 minutos). Se consigue una protección superficial contra la acción de agentes bióticos y contra la fotodegradación.

-Inmersión prolongada (período de tiempo superior a 10 minutos). Se consigue una protección media contra la acción de agentes bióticos.

-Tratamientos de presión previa. Mediante la aplicación con mecanismos de presión previa y válvulas de retención, se consigue forzar la penetración del producto en el interior de la madera, logrando una protección profunda contra la acción de agentes bióticos.

-Tratamientos por Autoclave (cilindro metálico cerrado en el que se introduce la madera y el protector de la madera). Los procesos mas utilizados son:

-Tratamientos de doble vacío: su objetivo es proteger perimetralmente la pared celular de la madera, mediante el doble proceso de vació, en el que la célula de la madera absorbe el protector en un tiempo alto de retención. En función del tipo de autoclave estos se clasifican en:

-Sistema de doble vacío – inmersión

-Sistema de doble vacío – pulverización

-Tratamientos con vacío – presión. Mediante la aplicación de vacío, extraemos el aire de la madera, y mediante la aplicación de presión, conseguimos forzar la entrada del producto en el interior de la madera logrando una protección profunda contra la acción de agentes bióticos. En función de los vacíos y presiones que se realicen y de sus tiempos de aplicación se clasifican en:

-Sistema de célula llena: su objetivo es conseguir la máxima retención del protector en la madera tratada.

-Sistema de célula vacía: su objetivo es conseguir que el producto protector penetre profundamente en la madera.

-Madera termo tratada: la madera se somete a unas determinadas temperaturas (alrededor de los 200º C) durante un cierto periodo de tiempo.

ELECCIÓN DEL TIPO DE PROTECCIÓN

El tipo de protección a elegir dependerá de la clase de riesgo en la que se encuentre el elemento de madera y de su durabilidad natural. La elección del tipo de protección puede tener dos enfoques. El primero se basa en las especificaciones de las nuevas normativas europeas y el segundo en aspectos más prácticos y sencillos extraídos de la experiencia. Ambos enfoques

llegan a las mismas conclusiones.

Enfoque de las normas europeas (Norma de referencia: UNE EN 351-1)

(Se adjunta tabla. Clases de riesgo. Penetración (P) y Retención (R) del producto protector en la madera.)

OTRAS ALTERNATIVAS PARA EL CONTROL DE TERMITAS

En el caso de las termitas subterráneas, se pueden utilizar métodos de control bio-químico, que se aplican y actúan de manera distinta a los preservantes de la madera. Son los conocidos sistemas de cebos termiticidas de acción lenta. Mediante la utilización de cebos alimenticios, impregnados con soluciones químicas, generalmente IGR (reguladores de crecimiento), se logra el control de la colonia hasta su eliminación.

Son procesos largos, de una duración media de tres a cinco años, que exigen establecer protocolos de actuación periódicos. Para conseguir el objetivo, es importante desarrollar una correcta actuación, en el que es necesario conocer el comportamiento biológico de la termita, y elhábitat donde actúan

Josep Sellas
Consultor Medioambiental

Responsable Nacional División Patologías de la Madera de QUÍMICA DE MUNGUÍA, S. A.

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