1.- Sólo se
utilizan raticidas clasificados como nocivos, lo que significa riesgo de
efectos graves para la salud, en caso de exposición prolongada por ingestión.
2.-Manténgase
fuera del alcance de los niños.
3.-Manténgase lejos de alimentos, bebidas y piensos.
4.-No tocar los
portacebos, los cebos ni las bolsas de los raticidas colocados. Evitar
salpicarlos y que se vuelquen los portacebos.
5.-En caso de
intoxicación llamar al Instituto Nacional de Toxicología, al teléfono 915 620
420. Facilitar al médico la información del producto usado.