ÁCAROS

 

Los ácaros pertenecen a la familia de los arácnidos, de tamaño casi microscópico, la mayoría de especies no alcanzan el tamaño de un milímetro.

 

De ácaros comunes existen en Europa más de 2.000 especies. En el mundo se estiman en 500.000. Todos son parientes de las arañas. Su acción sobre las personas varía según las especies. Por ejemplo, el ácaro de la sarna excava túneles en la capa córnea superficial de la piel humana, produciendo inflamación y eczemas.

 

Los ácaros de las gallinas y de otros pájaros, en ausencia de éstos, se nutren de sangre humana, produciendo picazones.

 

Existe también el ácaro de los alimentos almacenados y el ácaro del jamón y del queso y por supuesto el ácaro del polvo, de las camas o común que va asociado a mobiliario y fundamentalmente a las fibras vegetales de relleno.

 

 

PRINCIPALES ESPECIES

 

Sarcoptes scabiei (Arador de la sarna): Este ácaro vive en realidad  en la piel, excavando túneles en la capa cornea superficial, de forma semejante a un topo, se descubre su presencia por la inflamación y eczema que causa.

 

Pyemotes tritici (Acaro falso de la sarna): Muchos de los brotes de los sarpullidos en la piel de humanos se han rastreado hasta este ácaro, principalmente se contrae por estar en contacto con granos y cereales, causan una severa comezón.

 

Demodex follicolorum (Acaro folicular): El ácaro folicular habita en los folículos y glándulas sebáceas, en particular alrededor de la nariz y los párpados, no tiene importancia medica es muy común, puesto que la mayoría de humanos lo hospedamos.

 

Acarus siro (Acaro de los granos): Se pueden encontrar infestando todo tipo de granos, sobre todo en situaciones donde la humedad causa que los residuos de estos alimentos se llenen de moho, pueden causar sarpullido de intensidad  media pues no chupan sangre.

 

Thyrophagus ssp (Acaro del jamón y del queso): Dentro de esta familia de Tiroglifidos, encontramos varias especies como: Thyrophagus castellanii, Thyrophagus putrescentiae y Thyrophagus longior. Residente la mayoría de veces en alimentos de alto contenido proteico en fase de degradación.

 

Glyciphagus domesticus (Acaro domestico común o ácaro del hogar): De la familia de los Glifacidos, son muy parecidos a los que se encuentran en los comestibles, pero bajo una lupa pueden diferenciarse por los largos pelos de la cola, requieren  un grado alto de humedad, se alimentan de hongos y se pueden encontrar sobre fibras vegetales de relleno de sofás, almohadas, etc. otro ácaro de esta familia bastante común es el Lepidoglyphus destructor.

 

 

Dermatophagoides pteronyssinus (Acaro del polvo de las casas o ácaros de las camas): De la familia de los Piroglifidos, estos ácaros se alimentan de las escamas que desprende nuestra piel, necesitan alto grado de humedad y temperatura, habitan principalmente en camas, colchones, cojines y tejidos, y son los principales causantes de reacciones alérgicas, por la proteína que desprende en sus heces llamada Der p I, otros ácaros de esta de importancia son: Dermatophagoides farinae, Dermatophagoides passericola y Euroglyphus maynei.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ALERGIAS A LOS ACAROS DEL POLVO

 

 

De las más de 200 especies de ácaros hasta el presente identificadas en el polvo de las viviendas, las citadas anteriormente piroglifidos, tiroglifidos y glicifagidos son de demostrado poder alergógeno.

 

Las principales causas de reacciones alérgicas, son por la proteína que desprende en sus heces los ácaros, llamada Der p I.

 

Los ácaros carecen de estigmas respiratorios y realizan el intercambio gaseoso directamente a través de la cutícula, por lo tanto tan solo pueden sobrevivir cuando la humedad relativa del medio es suficientemente alta para poder mantener su equilibrio hídrico, si no se desecarían, es por ello que la humedad relativa es el principal factor condicionante de su presencia.

 

Lógicamente el tipo de construcción, el tipo de calefacción utilizado, las fibras vegetales de decoración, tendrá una notable incidencia en el grado de humedad que soporte la casa y en su fauna de ácaros.

 

Los ácaros se alimentan principalmente de las descamaciones humanas o de animales domésticos, hay que recordar que el hombre desprende a la semana 5 gramos de escamas cutáneas, esto mezclado con un medio purulento y con alto grado de humedad, da como resultado la proliferación de hongos y una mayor disponibilidad de alimento.

 

Los hongos presentes en el medio, tales como el Aspergillus penicilloides, Aspergillus glaucus  y otros, frecuentes en el polvo de las casas, favorecen el desarrollo de los ácaros al provocar la hidrólisis de las grasas presentes en las escamas epidérmicas humanas y ser estos ácidos grasos indispensables para la reproducción de algunas especies de ácaros.

 

Por lo tanto la coincidencia de humedad relativa alta, temperatura alta, un medio purulento y la abundancia excesiva de fibras vegetales colchones, alfombras o moquetas, cortinajes, cojines, etc. pueden dar lugar a la aparición de una plaga de ácaros y a una reacción alérgica a ellos.